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El sueldo rinde cada vez menos: el 57% ya agotó sus ingresos para el día 20
Llegar a fin de mes se convirtió en un desafío cada vez mayor para los trabajadores del sector privado. El sueldo dura menos, una proporción creciente de los ingresos se agota durante los primeros días y el deterioro golpea con mayor fuerza a quienes perciben salarios más bajos. Así lo muestra un relevamiento de Banco Provincia sobre más de 320.000 cuentas sueldo, que evidencia un empeoramiento de la capacidad de los ingresos para cubrir los gastos cotidianos.
El reporte compara los movimientos de diciembre de 2023 y diciembre de 2025, además de incorporar una medición más reciente correspondiente a julio de 2026. Uno de los datos más significativos es que, en apenas dos años, la proporción de trabajadores que se quedó sin dinero proveniente de su salario antes del día 10 aumentó del 17,9% al 23,2%.
La tendencia también se refleja en la velocidad con la que se consume el ingreso mensual. En diciembre de 2023, la mitad de los trabajadores había utilizado su sueldo para el día 24. Dos años después, ese momento se adelantó al día 22. Además, la proporción del salario utilizada durante las primeras 24 horas posteriores al cobro pasó del 18,5% al 23,5%.
La gente no llega a fin de mes
La fotografía de julio de 2026 confirma que la presión sobre los ingresos continúa. Según el relevamiento, a los cinco días de haber cobrado, los trabajadores ya habían utilizado la mitad de su sueldo. Para el día 10, el 36% se había quedado sin saldo proveniente de sus haberes, mientras que hacia el día 20 esa proporción llegaba al 57%.
El comportamiento está vinculado, en parte, con la concentración de obligaciones financieras y gastos fijos durante la primera parte del mes. Entre ellos aparecen los débitos automáticos, los pagos de tarjetas de crédito y compromisos como el alquiler, que reducen rápidamente el dinero disponible para el resto del período.
Sin embargo, el impacto no es homogéneo. La situación es considerablemente más compleja entre quienes tienen menores ingresos: el 56% de los trabajadores de ese segmento había agotado el dinero de su sueldo antes del día 10 y la mitad ya no contaba con esos recursos hacia el séptimo día del mes.
En los segmentos de ingresos medios bajos, el porcentaje que se quedó sin dinero antes del día 10 fue del 40%, mientras que la mitad había agotado su salario para el día 14. En el otro extremo, entre los trabajadores de ingresos altos, el 21% llegó sin saldo salarial al día 10 y la mitad agotó esos recursos hacia el día 24.
Los salarios bajos, los más afectados
La comparación entre diciembre de 2023 e igual mes de 2025 también permite observar cómo evolucionó la situación entre trabajadores con distintos niveles de ingresos. El deterioro fue más pronunciado entre quienes perciben salarios menores, incluso cuando se comparan personas con un poder adquisitivo equivalente.
Para quienes tienen ingresos mensuales de $1,2 millones, la proporción que agotó el sueldo antes del día 10 aumentó 5,9 puntos porcentuales en esos dos años. Entre quienes perciben $2 millones, el incremento fue de 5,2 puntos, mientras que para los salarios equivalentes a $4 millones la suba fue de apenas 1,5 puntos porcentuales.
Los datos muestran así que la pérdida de capacidad para sostener los gastos durante el mes no se distribuye de manera uniforme. Los hogares con menores ingresos tienen menos margen para absorber aumentos de precios y afrontar compromisos que no pueden postergarse, por lo que el dinero disponible se agota más rápidamente.
Menos consumo
Uno de los aspectos más relevantes del relevamiento es que la aceleración en el agotamiento de los salarios no responde a un mayor nivel de consumo. Por el contrario, los indicadores utilizados por Banco Provincia muestran que el poder adquisitivo y el gasto de los hogares también retrocedieron.
Entre julio de 2025 y julio de 2026, el salario real cayó 4,3%, mientras que el consumo real realizado con tarjetas y Cuenta DNI se contrajo 8,6%. Si la comparación se extiende hasta 2023, la caída del consumo real alcanza el 20%.
La combinación de ambos fenómenos sugiere que una proporción cada vez mayor del ingreso se destina a cubrir gastos esenciales y compromisos difíciles de postergar, como servicios públicos, transporte y vivienda. Al mismo tiempo, otros consumos, como indumentaria, tecnología, salidas y mejoras para el hogar, pierden participación dentro del presupuesto familiar.
El presidente de Banco Provincia, Juan Cuattromo, sostuvo que los resultados reflejan una situación que también aparece en las conversaciones con trabajadores, comerciantes y pequeñas y medianas empresas de la provincia de Buenos Aires.
Según planteó, el hecho de que los ingresos alcancen para menos tiempo, incluso en un contexto de retracción del consumo, expone las dificultades que enfrentan las familias y su impacto sobre la actividad económica.
El diagnóstico que surge del relevamiento deja una señal para seguir de cerca: no solo cae el poder de compra de los salarios, sino que también se reduce el tiempo durante el cual pueden sostener los gastos de los hogares. Una combinación que profundiza las restricciones sobre el consumo y condiciona la recuperación de la actividad.